Mandato Afroecuatoriano en la Asamblea Nacional

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Propuesta Afro

 

 

 

Valuarte Afroecuatoriano

Deporte

Un Esmeraldeño de 27 años se ha convertido en la gran figura del atletismo español. Nacionalizado hace apenas dos años ya es campeón nacional en dos categorías y está entre los 10 mejores del mundo. Los expertos le auguran oro en Pekin 2008.

Jackson Quiñonez,

La esperanza olímpica de España

Campeón Absoluto

Este impresionante esmeraldeño de 27 años y 1.90 de estatura está viviendo su mejor momento, su “sueño desde que era niño”: un día presenta un calendario, al otro es portada de una revista deportiva, los periodistas lo persiguen, las federaciones de atletismo y gobierno regionales le hacen homenajes y la gente del pueblo en el que vive lo saluda con admiración.

No es par amenos el gana y gana: es campeón absoluto de España en 60 metros vallas (velocidad y salto de obstáculos) y en 110 metros vallas. En esta última está entre los diez mejores del mundo. Quiere ganar el oro en Pekín. “He dejado mi familia, a mis amigos y a mi tierra por este sueño y nos los voy a defraudar”.

Español y Ecuatoriano

A la edad de 19 años fue traído desde Esmeraldas una fundación creada por el Comité Olímpico Internacional llamada Solidaridad Olímpica. Lo vieron el potencial, ganas, y por su talento en la pista se convirtió en uno de los grandes atletas españoles, y ha vivido desde entonces en Lleida (Cataluña).

“como había tenido una buena actuación”, cuenta “me empezaron a llamar de clubes de atletismo y así fue que me quede y surgió lo de nacionalizarme para competir por España. Yo me siento ecuatoriano, es obvio. Lo de hacerme español fue una decisión deportiva, yo siempre quise competir a un nivel altísimo, necesitaba crecer como atleta y siendo ecuatoriano sentía que no podía. Los recursos deportivos (fuera del futbol) están limitados para Jefferson Pérez, un oro olímpico, un gran campeón, eso lo entiendo, no guardo ningún rencor. En ese momento yo no daba garantía de medallas y como allá los recursos están destinados a deportistas que aseguran un resultado, pues busque mi futuro acá en España…”

Una Casa en Esmeraldas

…y lo encontró. A más de las glorias deportivas de las que está gozando, él vive completamente ajeno a la discriminación, al racismo (” a pesar de ser negro y ser ecuatoriano me respetan porque he demostrado que valgo”) y a las penurias económicas, pues tiene suficientes recursos para pensar solamente en el deporte, no en las cuentas. “España”, porque es un país que puede hacerlo, está invirtiendo un montón de dinero en mi preparación, en mí: tengo preparadores, psicólogos, médicos, todo está controladísimo. Allá mis padres hasta tenían que pagarme los pasajes para ir a competir. Mira la diferencia, en Ecuador cuando iban a ser las Olimpiadas de Atenas, nos dieron seis mil dólares a cada seleccionado, acá te dan 80 mil euro, así que puedes despreocuparte de otras cosas.

Pekín la gran prueba

Jackson Quiñonez ya sabe lo que es estar en unas Olimpiadas, representó a Ecuador en Atenas 2004 y entró en la primera ronda. En ese entonces él estaba entre los 33 mejores del mundo en su categoría y ahora entre los 10, la élite del atletismo internacional. España se mantiene en vilo

 

 

 

La Proyección Multicultural en Ecuador

REPUBLICA DEL ECUADOR

MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

Características y situación de la diversidad cultural y étnica

Hasta la actualidad no existe para el caso ecuatoriano cifras oficiales sobre la población afroecuatoriana.

A pesar de esta limitación, lo que si es evidente es que la población indígena y afroecuatoriana en Ecuador no constituye la mayoría de la población.

Las provincias con mayor incidencia o porcentaje de población afrodescendiente son Esmeraldas (39.9%), Guayas (6.6%), Carchi (5.4%), ElOro (5.4%), Sucumbíos (5.2%) e Imbabura (4.8%). No obstante, cerca de las tres cuartas partes de la población afroecuatoriana se concentra en Guayas (35.9%), Esmeraldas (25.5%) y Pichincha (13.0%). El 50.6% de la población afrodescendiente reside en los cantones Guayaquil (26.0%), Esmeraldas (11.6%), Quito (9.5%) y Eloy Alfaro (3.5%). Aproximadamente una de cada tres personas afrodescendientes se encuentra en los dos principales cantones del país, Quito y Guayaquil (36%).

El proceso organizativo afroecuatoriano ha estado centrado alrededor de las cinco principales zonas de asentamiento de la población: la provincia de Esmeraldas, las provincias de Guayas y El Oro (incluida la ciudad de Guayaquil), el valle Chota-Mira, la provincia de Pichincha (incluida la ciudad de Quito) y la provincia de Sucumbíos.

A excepción de la Confederación Nacional Afroecuatoriana (CNA) creadaen 1999, reconocida legalmente en el 2002 y desconocida legalmente el año2003, y de la Coordinadora Nacional de Mujeres Negras del Ecuador(CONAMUNE), creada también en 1999, no existen actualmente organizacionesnegras de carácter nacional. Los motivos de asociación giran alrededor de cincoejes de organización y movilización: étnico, género, productivo, cultural ypopular urbano.Las organizaciones afroecuatorianas se caracterizan por una fuertepresencia de organizaciones de base y organizaciones locales, sin embargo lasinstancias nacionales son casi inexistentes, tienen frágiles lazos de coordinacióny diferentes enfoques ideológicos.

A manera de ilustración se presenta el casode la Comarca Afroecuatoriana del Norte de Esmeraldas (CANE), única instanciade tercer grado que recoge mas de 200 organizaciones de base (palenqueslocales) en los cantones de San Lorenzo, Eloy Alfaro y Río Verde, compuestapor 9 palenques (federaciones) conformados a partir de las redes de parentesco extensas que sus miembros han tejido y que rebasan el concepto de división política estatal de parroquias, cantones y provincias.

La principal reivindicaciónde la CANE es el derecho al territorio ancestral con el reconocimiento legal de laComarca Territorial Afroecuatoriana, la cual se concretaría en la medida en queel Estado reglamente las circunscripciones territoriales indígenas y afro, de lacual habla la Constitución Política.Para terminar con la organización afroecuatoriana vale la penamencionar los cinco encuentros binacionales realizados desde 1996 entre lascomunidades afro descendientes del Ecuador y Colombia. Esta es una iniciativadesarrollada por los procesos organizativos de ambos países, tiene comopropósito lograr el intercambio de experiencias y construcción de estrategiasconjuntas de trabajo en temas como el fortalecimiento organizativo y la identidad cultural, la defensa de los territorios ancestralmente ocupados y los derechos ambientales de estos pueblos.


 

El Chota, Imbabura

“Nosotros vivimos aquí pero sin saber ni cómo hemos llegado. Dicen que nuestra descendencia es de África, pero yo solo he visto a esos niños desnutridos en Ruanda”, explica Emma Chalá, una negra recia y sobria de unos 60 años, quien recomienda buscar a los integrantes de la Banda Mocha. Tal vez ellos sepan, son los únicos viejos que aún tienen memoria.

Segundo Arcesio Carabalí, de 73 años, es uno de los trece integrantes de esta banda, la más antigua de la zona. Él toca el puro (una calabaza que parece una berenjena gigante) y a veces también la hoja de naranja que, según él, suena como el clarinete.

Arcesio cuenta detenidamente cómo sus ancestros lograron sacarle música hasta al cogoyo (tronco) de la cabuya; cómo él y sus amigos formaron el primer equipo de fútbol de Chalguayacu y lo llamaron “Club México”; y cómo se construían las casas de paja, espinos y guarango. Pero no sabe porqué llegó a este valle sin sombras.

El antropólogo José Chalá es quien conoce la historia. Cuenta que fue a inicios del siglo XVII cuando los jesuitas introducen la población afrochoteña a esta zona. De Cartagena de Indias, donde tenía lugar el mercado de esclavos, son tomados y traídos por tierra a las comunidades que hoy se llaman Concepción, Cuajar, Caldera, Chalguayacu y Carpuela, en Imbabura y Carchi. Allí, los jesuitas proyectaban cultivar olivos y uvas pero ante la negativa de la Corona Española decidieron plantar caña de azúcar.

Chalguayacu, Piquiucho y Caldera eran parte de esas haciendas. El pueblo de El Chota, en cambio, fue fundado por negros cimarrones que se fugaron de ellas. El Juncal nació hace unos 100 años con gente que también salió de Caldera, pero expulsada, “porque eran negros revoltosos”.

Ya para entonces los propietarios de las haciendas eran “gente de poder, de Quito, Ibarra y el Carchi”, porque los jesuitas fueron expulsados de la Real Audiencia de Quito en 1857, seis años después de que José María Urbina declarara la abolición de la esclavitud para los afroecuatorianos.

Pero ese decreto de libertad no significó nada para ellos porque no les dieron tierra. Los nuevos hacendados quisieron sacarlos pero se quedaron.

La tierra solo fue suya, en parte, 300 años después cuando mediante la Reforma Agraria (1963) se expropiaron las haciendas. “Dieron entre 2 y 3 hectáreas por familia pero hoy muchos que no tienen nada”, explica Chalá.

EL JUNCAL, Imbabura.– Simulando a los futbolistas, muchos de ellos sus parientes, niños de El Juncal posan para las fotos


 

 

 

Capoeira

DANZA DE BRASIL

La capoeira es una expresión cultural afrobrasileña originada en Brasil, que engloba diversas facetas. La más conocida es la faceta de arte marcial o lucha, aunque el resto son igual de importantes: la faceta musical y de expresión corporal, la faceta oral/lingüística y la faceta tradicional. La capoeira es un baile que esconde una tremenda lucha cargada de alegría, ritual, tradición y camaradería, como alguna vez se dijera “es el arte de luchar mostrando los dientes”.