Colonia

ESMERALDAS EN LOS SIGLOS XVI, XVII y XVIII. SUS TRES AFLUENTES NEGROS COLONIALES

Autor: Dr. Fernando Jurado Noboa

Es sabido que Esmeraldas perteneció por más de tres siglos a la llamada Gobernación de Quito, … Es preciso también comprender que en la antigua Gobernación de Esmeraldas deben identificarse dos zonas diferentes: la costera y la que miraba al interior, que comprendía inclusive los pueblos de Mindo y de Santo Domingo; por la distribución provincial posterior y por la informacion étnica, es importante tomar en cuenta sobre todo a las zonas costeras.En este sentido también las tempranas exploraciones de Díaz de Pineda y de Alonso de Castellanos, antes de 1550, sirven para la zona del interior únicamente sobre el primer constituyente negro de Alonso de Illescas, se trata de algo muy conocido y no vamos a insistir en ello.En el siglo XVI Esmeraldas fue una tentación para los españoles, por las piedras de esmeraldas, según lo afirma Andrés Contero en 1586. De este siglo cabe destacar la acción de Miguel Cabello Balboa, el fundador de Atacames en 1577, población luego abandonada por la resistencia de los primeros mulatos y de los indios Campaces y otros llamados “indios bravos” (Alfredo Costales: Los Maldonado, pg. 31). Y junto a Cabello, habría que rescatar las acciones de Diego Bazán Valderrama y de Cáceres Patiño.
Pero ante todo, el siglo XVI es de torno indígena en la región, cuando su cacique principal era don Felipe Cayapa, quien en 1598 residía en el pueblo del Espíritu Santo (Joel Monroy: En convento de la Merced de Quito, I) puesto que los mulatos eran aún una población muy reducida.Y de todo el período habría que señalar que quien mas hizo fue el mercedario Onofre Esteban, que vivió 11 años en la provincia (1587?1598), siendo el fundador de San Mateo de las Esmeraldas hacia 1588, seguramente 6 leguas adentro de la actual ciudad, según se desprende del mapa de Maldonado hecho en 1740 ….Entre 1598 y 1600 la imagen que tiene la Audiencia sobre los pobladores de Esmeraldas, es mixta, pues los mercedarios Gaspar de Torres y Juan Bautista Burgos llevaran a Quito en 1598 un primer contingente de indios Malabas y de Cayapas, mientras el Oidor Barrio irá llevando a los Arove como los primeros mulatos conocidos.

EL SIGLO XVII

El primer documento acerca de Esmeraldas lo hallamos en el leg. 12 de la sección Presidencia de Quito, (PQ en adelante), pues el 23 de marzo de 1607, desde Portoviejo, el cura Hernando Hincapié, misionero “de los indios” de la provincia llamada de San Mateo de las Esmeraldas, pero residente en Portoviejo, comunica que ha muerto el gobernador negro don Sebastian de Illescas, quien había reunido a los indios y fundado el pueblo de Cabo Pasado, el cual servirá de puerto de auxilio a los navegantes, dice además que los trabajos de casas y agricultura van progresando.En efecto para 1607 la capital de la gobernación se establece en Cabo Pasado, a donde el mulato Illescas y el cura Hincapié habían llevado unos 40 indios y unos 15 mulatos de otro sitio, cuyo nombre desconocemos. Para entonces ya no se habla de las piedras de esmeraldas, sino de la riqueza en pita y cabuya, pero como al mismo tiempo en la Audiencia se daba un gran desarrollo minero en Zaruma y cerca de Cuenca, Esmeraldas deja de ser un embrujo y entra en un cuasi?abandono (ver Zaruma: Cuatro siglos de peregrinaje histórico, SAG, agosto 1992).
La fundación de Ibarra en 1606 tiene el objeto central, buscar una salida directa al mar, esa misión llevan en 1607 Diego Ramírez y el portugués Hernán González de Saá, quienes descubren el embarcadero del río Santiago y reportan al Presidente Ibarra que en Esmeraldas hay oro y muy buena madera y brea, para construir navios. (Carlos E. Grijalva: Hernán González de Saá, en Rev. del Núcleo de la Casa de la Cultura de Imbabura, 1973?74).Entre 1610 y 1619 de nuevo el eje vital de Esmeraldas es indígena, pues se suscitan 2 sublevaciones de Malabas, Wassu y de Nurpes, liderados por el curaca o cacique Gualopiengo, (Alfredo Costales: id, pg. 33). Noventa años después de la conquista los indios de Esmeraldas siguen demostrando su rebeldía.El 4 de abril de 1630 y en 8 folios, los oficiales reales de Quito presentaron un listado de gastos correspondientes a la doctrina de los indios Esmeraldas entre 1624 y 1627, es decir con 3 años de retraso, (Rev. Arnahis, 18, pag. 251).

LA SEGUNDA MIGRACION NEGRA

Hacia 1640 y lo dice Pedro Vicente Maldonado un siglo después, (Cabildos de Quito, vol. XIX, pg. 1 en adelante), empieza la llegada de esclavos negros huidos de las minas de Barbacoas, el cual se suma al inicial y de débil importancia poblacional, que fue el de los Illescas, un siglo antes.De acuerdo a los estudios publicados sobre la procedencia de los esclavos Ilegados a las minas de Barbacoas, tendremos que:
a) Los Mandingas, procedentes exclusivamente en ésta época del valle de Gambia.
b) Los Congos, de habla bantú, procedian del río Congo, cerca a la zona sur de Africa.
En nuestra obra “Esclavitud en la Costa Pacífica” hemos corregido a Colmenares, pues este cree que la migración del Congo fue muy posterior (ver pg. 110)
c) Los Angolas, venidos del Suroeste de Africa.Tres avenidas de Esmeraldas deberian llevar los nombres de Mandingas, Congos y Angolas, pues fueron tres grupos que nutrieron su gran poblamiento en el siglo XVII.
La Bahía de Jama, pertenecía a la gobernación de Esmeraldas, mientras al sur de ella, era ya parte de la gobernación de Guayaquil, con la cual siempre se darían problemas de jurisdicción y competencia. En esa bahía naufragaban de continuo los barcos, por ejemplo en 1644 el nativo del Cap. Diego de Caolinde Arratia naufragó en ese sitio, con caudales y mercancias. El Presidente de Quito, Lizarazu, ordenó al vecino de Guayaquil, Cap. Pedro Ruiz de Eguino, que fuera a ese socorro, este consiguió 3 bajeles en Guayaquil, Portoviejo y Panamá y pudo recaudar todo lo que se creía perdido, (ANH, PQ, 262).
Es importante recordar la labor durante 4 años, (1677?81) del escribano Nicolás Andagoya y Otalora, quiteño, autor de una de las estupendas descripciones zonales para esta época.

EL SIGLO XVIII

A1 rayar el siglo XVIII, varios comerciantes quiteños y pastusos solían asistir por meses a los 3 pueblos que entonces tenía la gobernación de Esmeraldas, a hacer sus negocios, eran: San Mateo de Esmeraldas, San Pedro de Atenas de Cayapas y el pueblecito de Lanchas, estos dos últimos eran como avanzadas del soñado camino de Ibarra al mar (Cristobal Tobar: Monogrtafía de Ibarra, la ed. 1950). Los comerciantes que por entonces viajaban a la zona eran Francisco Bermeo, José Caballero de la Vega y Lucas Fernández de Córdova, este vecino de Pasto. En mayo de 1700, estos declararon en Quito que habían visto a los mercedarios decir misa y administrar sacramentos en la zona, de esta manera pudieron cobrar sus estipendios, los curas de San Mateo, Fray Cristobal Bolanos (pastuso) y Fray Juan de Villalta, Fray Francisco Montenegro, misionero en Cayapas y Fray Félix Carvajal, doctrinero en Lanchas. (PQ, 269).Creemos no estar equivocados si pensamos que los mercedarios deben haber contribuido a un tenue blanqueamiento en la gobernación. En el primer tercio del siglo XVIII, las fuerzas sociales de indios y de mulatos estaban parejas, se conoce esto por cuanto Fray Antonio León y Lugo, dice que en 1729 era gobernador del pueblo de San Mateo un mulato, pero que este se había muerto y se había nombrado como su sucesor al indígena José Enríquez Pata, (Alfredo Costales, pg. 35).
Es preciso recordar con orgullo a los apellidos indígenas de Esmeraldas, aunque quienes hoy los lucen, traigan aspecto negro, ya que ello se debe a la vigorosa estructura. cromosómica africana que es como engullara las estirpes indígenas: Bone, Cagua, Canghingre, Chere, Chicande. Más tarde varias familias indígenas adoptaron los apellidos españoles Bautista y Lara, tan comunes en la provincia. Esto es tan importante, que en 1867 en la liquidación de esclavos, 26 de los 62 que se presentaron en Esmeraldas, tenían apellido indio, apenas 9 tenían apellido africano y el resto, adoptado de los españoles, (Jilio Estupiñán: El negro en Esmeraldas, pgs. 52?53).El abandono de Esmeraldas fue mayor en el siglo XVIII que en ningun otro. En medio de este olvido, la labor del sabio Maldonado se vuelve más encomiable y digna de elogio. El sabio riobambeño actuó en Esmeraldas de 1738 a 1740; según lo declara él mismo, fue el fundador de La Tola y allí habían unos 120 indios, 60 mulatos y 60 negros. No tenía cura y le atendía de vez en cuando el coadjutor de Tumaco.
San Mateo de las Esmeraldas en estos años de 1740 era un puerto miserable, como todo en la provincia por el olvido gubernamental, tenía 450 personas, todos zambos, lo dice Maldonado (ver diario de José María Blanco en el ANH, República, folio 242), es decir era una población absolutamente mezclada de negros con indios cayapas.Atacames, según el mismo Maldonado, se había fundado sólo pocos años antes, tenía 200 personas, de ellas 50 españoles, 50 mestizos, 50 indios y 50 mulatos, era un anejo del curato de Esmeraldas. Los pueblos del interior de la provincia, eran absolutamente de indios, (Lachas, Cayapas, Juntas, etc.). Maldonado no dejó de observar que habían también unos 5 grupos de indios en la costa, que no se habían sometido a nadie y que ni siquiera se les conocía: estaban en la cabecera de Rioverde y otros eran los Carnovi, los Malabas, los Sindales y los Alclemes.
En resumen, en 1740 y entre La Tola, San Mateo y Atacames habían:
Españoles o blancos: 50 (sólo en Atacames)
Indios: 160 conocidos en La Tola y Atacames
Mulatos: 100
Zambos: 450 (exclusivamente en San Mateo)
Negros Puros: 50 (sólo en La Tola)
Mestizos: 50 (sólo en Atacames)
Estas 860 personas en los 3 pueblos de la Costa, señalaban ya un derrotero futuro bastante claro, pues los 600?es decir su gran mayoría?correspondían al grupo negro?mulato?zambo, que desde entonces iría a dar la típica fisonomía a Esmeraldas. Según esto, cabría decir que la identidad afro-aunque afromestiza?de Esmeraldas empieza en 1740, pues antes fue sobre todo indígena.José Rumazo en sus “Documentos para la Historia de la Audiencia de Quito”, tomo II, pag.330, revela por primera vez una descripción de la gobernación enviada al Rey en 1749: por ella se sabe que existían por entonces 4 pueblos pequeños: Atacames, Limones, La Tola y río Santiago. No aparece San Mateo.Atacames no tenía sino 24 familias, es decir un centenar de habitantes, (120 personas) demostrando que se había despoblado en relación a los 200 habitantes de 9 años antes. En ese grupillo dos familias, los Vallejo y los Luna, se consideraban nobles en el pueblo, que siendo el más importante revela unas 10 familias blancas, unas 10 de indios y apenas 4 familias negras: las de Pedro Coerpa, Juan Jame, Salvador Manguanche y la de Manuel Peleagozo, que son sin duda los apellidos negros o afro?mestizos más antiguos de la provincia y que de seguro se remontarían a 1640 y en el caso de los Manguanches posiblemente al grupo de Illescas. (Rafael Savoia: El Negro Alonso de Illescas y sus descendientes, en Historia del Negro, tomo I, 1988).
Limones era aún más pequeño, apenas tenía 5 familias, prácticamente la mitad indios y la mitad blancos; tenía 3 anejos: Palma Real y Herradura. En Herradura el enclave negro era ya importante, pues habían 3 familias de negros libres y un esclavo perteneciente a Juan Jiménez. Los jefes libres negros eran: Eugenio Bamba, Juan José Jama y José Panesco. De tal manera que los 6 apellidos negros más viejos de Esmeraldas creemos que son:
Bamba
Coerpa
Jame
Manguanche
Panesco
Peleagoso

El Tercer Contingente Negro.

A finales del siglo XVIII, se pone de moda las minas de Cachaví, Playa de Oro y la de Guimbí, las cuales traen a un tercer contingente negro, que venido huido o comprado de las minas de la Nueva Granada, va a dar una fisonomía más africana a la región. Esto también se debió a que desde 1772 a los 1805, nuevos esfuerzos de los ibarreños, pugnaron por abrir el camino al mar, siendo sus intereses absolutos los de tipo aurífero.Se dio por entonces una disputa entre los gobiernos seccionales de Quito y de Ibarra, parece que los mineros de la Nueva Granada, querían obtener respaldo en sus amigos y presidentes de Quito, restando poder a los empresarios ibarreños. Esto parece desprenderse de la exposición que en 1794 hizo el Corregidor de Ibarra, José Posse Pardo, para demostrar que Tumaco, Esmeraldas, Santiago de Atacames, Lanchas y Cayapas, estaban sujetos a la jurisdicción de Ibarra (PQ, sección gobierno, caja 19).Por entonces tomó cierta importancia Limones, prácticamente desaparecido en 1740, según Maldonado, y convertido en puerto en 1802, según don Antonio Melo. Cuántos esclavos se vinieron de las minas de la Nueva Granada a fines de la Colonia? posiblemente 180, pues el mismo Melo declaraba en 1802 que só1o la mina de Cochaví tenía 60 esclavos negros, comprados en 1803 en las minas de Dominguillo en Popayán por don Miguel Ponce en 57.000 pesos y que debían servir para la apertura del camino de Santiago. Dos años después fracasó el intento de apertura y esos negros, pudiera decirse que quedaron en libertad, (PQ, tomo 402, exp. de don Miguel Ponce).
De tal manera que podría decirse que entre 1780 y 1803, más o menos, unos 230 negros de Nueva Granada, sembraron una enorme impronta africana en Esmeraldas. Casi todos estos negros tenían los apellidos: Angulo, Ayoví, Caicedo, Cangá, Cuero, Lastre, Mina, Nazareno, Quiñones, Valencia, Vernaza, y en menor grado los de: Carvajal, Ramos, Chila, Ojeda, García, Peralta, Rojas, González, Gaspar, Guagua, Varela, Ambulorio, Tarira, Gutiérrez, Luna, Cheme, Ortiz, Chenche, etc.De toda esta lista, como puede inferirse, só1o los apellidos Ayoví, Cangá, Mina, Chila, Tarira, Cheme y Chenche, conservaban su auténtica raigambre africana. Poco antes de la independencia, el sitio más importante de Esmeraldas, era el puerto de La Tola, por eso es que Carondelet, pensó en erigirlo en corregimiento.

CONCLUSIONES

1. Esmeraldas vivió en la colonia en parte en olvido y en parte en boicot permanente para su progreso y desarrollo.
2. Deben identificarse 3 migraciones negras coloniales y muy claras a Esmeraldas: 1550, 1640 y 1790. De estas y desde el punto estadístio y cultural la más importante fue la de 1790, pues esos 230 negros contribuyeron a re asentar la identidad afro de la mayoría de su población, que hasta 1730 fue más bien de tipo indo mestizo.
3. No puede subestinarse el aporte indio para la formación social de Esmeraldas. No debemos olvidar que en 1740 de 2000 pobladores de la actual provincia eran indios puros 1300 (el 60%) y en 500 zambos y mestizos la mitad de su sangre era india. Solo un 150 negros o mulatos no había huella india, para esto era apenas el 7.5% de su población.
4. Con esto quisiera significar que culturalmente Esmeraldas es afro sin dicersión alguna, pero étnica y genealógicamente Esmeraldas es mestiza y mulatos como todo el país, mayor razón para que se sienta profundamente ecuatoriana y más cerca de quienes la estudiamos e investigándola la amamos, porque uno solo puede amar lo que es conocido. (Quito-X- 1992)(Fuente: El Negro en la Historia, -Raíces Africanas en la Nacionalidad Ecuatoriana 500 años-, Centro Cultural Afroecuatoriano, Quito, 2002).

Son conocidos los esfuerzos de varios gobernadores de Esmeraldas durante los siglos XVII y XVIII en pos, sobre todo, de abrir el famoso camino del Mar. Pero es necesario ver el otro lado de la medalla, es decir el incumplimiento. Por ejemplo, hacia 1660, don Juan Vicente de Justiniano, y Chavarria, oriundo de Génova en Italia, firmó capitulaciones con el Rey de España, por las cuales el recibía el titulo de Gobernador de Esmeraldas y del llamado puerto de Mira, pero se comprometía para fundar una ciudad, villas y puertos, así como tambos, aduanas y construir un camino hasta el puerto de Santa María, en Barbacoas; en Esmeraldas Justiniano contrató a numerosos indios, a quienes les quedó debiendo 1000 pesos de jornales. Suma muy importante entonces y contrajo además numerosas deudas con comerciantes. Justiniana debía además atender a los navegantes de la costa. Sin embargo en 1662 abandonó su cargo, para ir a acompañar al Dr. Pedro Vásquez de Velasco que viajaba a Charcas hoy Bolivia como Presidente de la Audiencia. El 30 de agosto la audiencia se quejó al Virrey del Perú, (PQ, leg. 228). Entendemos que lograron su objetivo, porque en 1664, Justiniani, figura de Corregidor de lbarra, (Juan de Dios Navas: lbarra y sus provincias, II).No deja de llamar la atención al revisar la documentación colonial, que en muchos legajos aparecen casi todos los pueblos de la entonces Audiencia, pero no figura Esmeraldas, sino muy de vez en cuando, la enorme distancia, la lentitud administrativa y la competencia de los comerciantes guayaquileños eran sin duda los causantes de este vacío.

 

2 comentarios

  1. quisiera averiguar mas sobre el apellido ayovi como se dio ese apellido quien primeramente lo pronunucio y endonde . Y el otro tema es que pasa con la historia de los negros lideres en la epoca de la independencia por que se a olvidado esa historia tan importante

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